En audiencia judicial realizada el martes, el Ministerio Público Fiscal de homicidio en grado de tentativa al hombre que apuñaló a un chofer de la Línea 3 durante un intento de robo y fue sometido a prisión preventiva por 90 días. Mientras se desarrollaba la audiencia, vecinos de El Señalero volvieron a reclamar por la inseguridad en la zona y advirtieron que los robos son una preocupación cotidiana. La grave situación generada con el ataque ocurrido el domingo a las 7 de la mañana ha sido medianamente resuelta judicialmente y también, según se sabe, el conductor del ómnibus está en vías de recuperación de la agresión sufrida. Sin embargo, la advertencia de los vecinos con respecto a las condiciones en que viven debería ser motivo de atención de las autoridades, que centraron sus miradas sobre el asunto en la aseveración del jefe de Policía de que se trató de “un caso aislado”.
A pocos metros del lugar donde ocurrió el episodio, los vecinos aseguran que los robos forman parte de una realidad diaria y que el sector ubicado debajo del puente de la autopista de Circunvalación es uno de los puntos que más preocupación genera. Durante una recorrida de LA GACETA por la calle Rafael Obligado, frente a El Señalero y cerca del barrio 130 Viviendas, los vecinos contaron que la presencia policial se reforzó después del ataque. Sin embargo, remarcaron que no se trata de una situación habitual. “Casi nunca están. Puede ser que pasen una, dos, tres veces, pero así, re lejos”, dijo una de las vecinas. Según relató, la presencia de los efectivos le permitió sentirse más segura, aunque considera que la tranquilidad podría durar solamente mientras permanezca el operativo.
Según explicaron los vecinos, el sector debajo del puente de la autopista de Circunvalación suele ser utilizado por personas que permanecen allí y que generan temor entre quienes deben transitar por la zona sobre todo durante la noche y las primeras horas de la mañana, especialmente alrededor de las 5 y las 6, cuando muchas personas salen a trabajar o llevan a sus hijos a la escuela. Lo habitual es que sean víctimas de arrebatos, a menudo en los sectores cercanos a las paradas de ómnibus, lo cual obliga a los vecinos a buscar estrategias de cuidado personal como tratar de reducir el tiempo de espera del ómnibus para no estar demasiado expuestos .
Dijeron que el sector permanece iluminado durante la noche y que el temor está puesto sobre todo en la presencia de personas que aprovechan determinados sectores para esconderse y atacar. También recordaron que anteriormente otra línea de colectivos dejó de ingresar al barrio luego de episodios de inseguridad y que recuperar el servicio llevó tiempo. En ese sentido, luego del ataque al chofer surgieron versiones sobre una posible suspensión del recorrido de la línea 3 por el sector. Sin embargo, durante la recorrida realizada después del episodio, LA GACETA comprobó que los colectivos continuaban circulando con normalidad. Los vecinos advirtieron que una eventual interrupción del servicio tendría un fuerte impacto para las familias de la zona, especialmente para quienes no cuentan con vehículo propio. “Para la gente que lleva a la escuela, que hay mamás que no tienen vehículos para llevar a los chicos y los llevan en colectivo, sí los afectaría un montón”, dijo una residente. En la Línea 3 informaron que en breve se emitiría un comunicado para brindar precisiones sobre el ataque y sobre la continuidad del recorrido.
Se puede entender, entonces, que las inquietudes vecinales sobre la inseguridad, reveladas a raíz del ataque al colectivero, significan un llamado de atención a las autoridades policiales sobre los problemas con que se desarrolla la vida cotidiana en barrios de la periferia, como El Señalero. Eso requiere respuestas -ya sea casillas de vigilancia o recorridos- surgidas a partir precisamente de los requerimientos vecinales.